jueves, 12 de diciembre de 2013
ELLA Y EL (UN AMOR SIN CENSURA)
Unos besos amortiguaban el ímpetu de
la pasión de sus miradas y preparaba tiempo para la iniciación de aquel instante
que bordaría dos corazones atados sin saberlo, los pensamientos poco a poco se
iban apartando, procuraron vedar aparentes estorbos que intervenían aquel
momento y que no permitían su desarrollo pleno sin despegarse uno del otro,
abrazados contoneando el equilibrio, llegaron a un cuarto aislado de aquel
apartamento acogedor que valía de escenario para la plenitud de aquellos dos y
que captura cada esencia apasionada del amor.
Dos amores abandonan los nervios, en
medio de besos fugaces y caricias pausadas por manos tímidas e indecisas, y se apoyan
sobre un lecho cómodo y acolchonado, refugiándose uno en el otro gritándose en
silencio que se aman mutuamente sin que el otro pueda oír y sigan examinando
minuciosamente al otro en busca de señales que les aprueben la continuación de
la historia que por un muy largo lapso habitó como fantasía en dos personas sin
saber de sus experiencias simultáneas.
Por momentos se cruzaban las miradas
mientras una risita respondía a la otra en un aparente alucinación bien concebida
en el que los representantes sabían que debían hacer, uno desvestía al otro
desabrochando botones, resbalando cremalleras, desenredando lazos, soltando sujetadores,
entre besos y apretones como si se estuviese desenvolviendo un obsequio codiciado
por un niño ansioso de algún juguete exclusivo.
Las respiraciones agitadas empezaban
a aparecer y como en una fantasía sin prejuicios o sanciones morales que
condicionaran el amor, este se reinventaba a cada minuto con una fuerte
admiración y respeto como quién aprecia un diamante con fina delicadeza o una costosa porcelana, nada molestaba entre
los sentimientos de los enamorados que sentían que se conocían desde el primer
momento de sus vidas, su unión fue explícita desde el inicio de los tiempos y
aunque hasta ese momento se presentaba, ambos sabían que ocurriría en algún
momento, pero la magia y la fortuna de tenerse el uno al otro sembraba un toque
de asombro y nerviosismo.
Las caricias, sin prontitud, cada vez
llegaban más lejos y se divisaba en el ambiente el suave aroma de eso que había
extraviado a muchos en la historia, un cariño fuerte que los tenía uno muy
cerca al otro empezando por sus piernas entrelazadas mientras un beso largo,
inmaculado, puro, inocente y fogoso con el efecto de un terremoto en cada uno y
con un deseo intenso que nutría los apetitos de querer fundirse uno en el otro
daba inicio a lo mejor de la historia de aquellos dos.
Él disfrutaba del roce del cuerpo de
ella que le hacía sentir una efervescencia en la sangre que cruza sus venas, el
derretimiento de sus huesos y articulaciones cada vez que la fricción les
permitía coincidir y estrellarse uno con el otro, ella saboreaba los toques de
seducción que podía regalar desde el fondo de su alma, mientras iban
desapareciendo prendas más íntimas de su cuerpo y juntos iban recorriendo
camino que habían adivinado en sus fantasías a través de las caricias que presagiaban
los contornos de sus respectivos cuerpos. Se revelaban secretos y confidencias
de ambas partes involucrando la novela que se estaba trazando y aquello que los
mantenía allí además de lo que había pasado por sus mentes con anterioridad.
Poco a poco los dos bajaban las
caricias que desembocaban de su cuello, descubrían los caminos que descendían
de sus vientres y llegaban a una intimidad más pura, mientras cruzaban sus
calles, combinaban sus pasajes, y como peces entre algas en un camino conocido,
navegaron entre la humedad y la tibieza mientras los pensamientos rondaban sus
rincones más atrevidos y más delicados porque aunque dicen que las pruebas de
amor se alejan a la concepción de sexo de hoy en día, las mejores pruebas de
amor se dan en la complicidad del reconocimiento y el respeto del otro en la
esencia perdida de la sensualidad exquisita, aunque los toques eran suaves y
cuidadosos se iban intensificando a medida que la adrenalina corría como un río
al que restringieron su recorrido y resuelve salir de su cauce.
Las caricias no cesaron mientras sus organismos
se unían en una danza coordinada de dulzura y placer entre gemidos y suspiros
donde se guiaban como niños de la mano, en sus complacencias y favoritismos
porque no dudaron en poseerse y regalarse uno al otro, enloquecidos los dos, se
complementaban en una mezcla de complicidad, impudicia, sordidez, coquetería y
recato un contacto para recordar durante los tiempos que quedaban por vivir con
la misma precisión y con la misma convicción de vivirlo una y otra vez mientras
se miraban y encontraban una mirada compasiva y encubridora de regreso que provocaba
la sugerencia de cerrar los ojos y
saltar al vacío tomando lo aprendido en lecciones efímeras para este momento
sublime que tallaba con un suspiro fresco la emoción de los dos, como si la existencia cobrase importancia si
se toma como la gestación de esa noche.
Agonizaban de sofoco y de placer mientras
probaban el almíbar que los encerraba, los atravesaba con la dureza de una
espada, los transbordaba en una nube y los bajaba con devoción acompañados de una
expresión colmada de simpatía, un fuerte abrazo y un cálido beso que selló el
momento y dio tiempo para descansar, seguros de iniciar el resto de la
historia, ya que no era un evento aislado o una aventura furtiva, estaban
hechos el uno para el otro.
AHORA
Ahora, tienes la
sapiencia de la experiencia pregonada por los demás, tienes modelos de muchas
vidas donde puedes elegir lo que transbordas, ni el equipaje extra podría
cubrir todo con lo que compartes en un día y elegir lo necesario se vuelve casi
absurdo, sería más saludable llevar la maleta vacía porque aquí empieza tu
vida.
Se aparta más el
horizonte a muchas formas desconocidas, no es suficiente una despedida para
todo lo que se abandona, es bello especular que algún día retornarás sospechando
la certidumbre que te arrebataron en tu creación y hasta ahora sientes que te
cortaron el cordón umbilical de dejar tu patria sin fecha de regreso. Un vuelo
se programa con algunos pormenores que no olvidarás y tus allegados no estarán
para presenciarlo pero pensarán en ti en la distancia que con cada milla
cruzada se incrementa.
Serás incluso
forastero de tu corazón, que no conoce de explicaciones racionales, irrisorio a
las manías que implican alto riesgo, enemigo de los desaires que dejan un
adiós, porque intentará retenerte en la permanencia de un lugar para alejar la
vulnerabilidad que le resta puntos a tu credencial, e intentar enmudecer con
algo de engaño cuando al mundo no le ataña tu nostalgia desabrida que se postra
en los recuerdos que no se permitió olvidar.
Nadie aguarda tu
llegada en el lugar desconocido y no vas en compañía, la vida te trajo en
soledad para que la atravieses con osadía porque tú escoges el camino y el
lugar de destino, que para el caso es un país que aún su nombre resulta
inexplorado, nadie te preparó para ser extranjero en un mundo de exiliados
convencidos, ya tienes el futuro en tus manos y el timón de tu vida, es hora de
que por fin bautices los sueños con tu nombre.
jueves, 17 de octubre de 2013
A PROPÓSITO DE LA PREGUNTA POR EL SER Y OTRAS CUESTIONES AMOROSAS
En medio de los suburbios, la gente afanada por sus obligaciones, la velocidad de una sociedad en la que los valores de acciones, remesas, transacciones, divisas y demás cambian en segundos, los corredores de bolsa no alcanzan a alegrarse por sus dividendos cuando ya los han perdido y viceversa, en medio de los comportamientos controlados y los gajes del trabajo, allí mismo, aunque suene imposible de creer, nació un amor que se olvidó de contabilizar el tiempo o de capitalizar sus activos en el futuro o simplemente de entender qué sucedía en el resto del espacio.
Un amor que posiblemente refute los análisis psicológicos de relaciones interpersonales, un amor que profesa perfección sin que sus protagonistas lo sean, un amor entre la filosofía y las finanzas que lo único que comparten es las primeras dos letras de sus nombres, un amor intruso, rebelde, orgulloso, obstinado, que pelea con el existencialismo, con lo que suele ser, pero no es en la excepción, y aunque Heidegger diga que el concepto de “ser” es indefinible y sea un concepto evidente por sí mismo, esto “ES”…
Es lo que siempre apetecí de alguna manera poco apreciable, es lo que me ha hecho avivar más de un suspiro y es lo que me ha hecho acostumbrarme a esas cosas inherentes a mi capricho, pero que discrepan de mi antojo, y que mi mente prefirió evadir para hacer todo más pulcro, esas “espinas” que se deben permitir cuando se tiene una “rosa”.
Y ahora hablemos de él, un caballero de estirpe noble, un profesor apasionado, culto y comprometido con el mundo, un descendiente directo de la realeza, un príncipe, un hombre excéntrico, fantástico, refinado, exquisito, un héroe, un sabio, con un trayecto impecable y una seriedad, sensatez y mesura que enamoran, con un entendimiento que sólo puede provenir de la divinidad, ese mismo, que me hace estar al borde de la asfixia por tantas veces que me hace estallar de risa, ese que me hace sentir en un entorno de sublime conocimiento entre libros, conocimiento y ciencia, de esa misma que me enamoré, de la que él se enamoró y la que de alguna manera, nos unió.
Ese que me supera en altura y en todo el resto de vicisitudes, fino, elegante, prudente, al que le gustan mis rizos rojos, mis exuberantes colores de uñas y mi escandalosa risa, que saborea nuestras diferencias y nuestros alocados apuntes y soporta los regaños mutuos atreviéndose a callarme con un beso, que osa volar imaginando conmigo y concibiendo descabellados designios de cambiar el mundo, él que es de esas personas que el universo necesita. Sólo somos dos almas libres trabajando en equipo, libres en el amor que nos tendrá muy cerquita uno del otro eternamente, así sea estando sentados uno al lado del otro o sea cuando en un año él se encuentre iniciando su doctorado en filosofía probablemente en Alemania y yo me encuentre iniciando mi maestría en Boston. Es un espíritu emancipado e inquieto que por su altivez y jovialidad decidió ofrecerme un romance trascendente que acepté con frenesí y que desequilibró mi vida en un santiamén, destrozó sin remordimiento mis paradigmas y suprimió mis límites “indestructibles” que resultaron ser bastante endebles y casi, casi de porcelana.
martes, 24 de septiembre de 2013
PAULA
Dedicado a Paula y a Paula.
Cuando le pusieron ese nombre a alguien tan allegado en mi familia, en un inicio no
fue de mi agrado, nunca me han gustado los nombres comunes y “Paula” estaba
casi de moda en ese momento, sin embargo, se asemejaba a uno de mis nombres,
corto, sencillo y conciso, por ello empecé a sentir cierta cercanía con el
nombre, además cumplía con las condiciones según el mercadeo para una marca: es
corto, causaba recordación, es traducible
a varios idiomas y tenía significado de “la pequeña” (muy acorde a la persona
que lo poseía), además es mucho más musical que “Paola”, sin embargo, no
llegaba a gustarme del todo.
Algún día, caminando sin rumbo fijo, encontré
por accidente un libro escrito por Isabel Allende – una de mis escritoras preferidas por estos
días – llamado Paula, me prometí leerlo en honor a Paula mi “pequeña”, cuando
inicié la lectura, me di cuenta que Paula existió, no era un simple personaje
de ficción, fue la hija en la vida real de la escritora, muy bella por cierto,
según el relato de su madre.
Y noté con gran impresión, que Isabel no se
refería a Paula como “mi hija” sino como Paula, “¿donde andas Paula?”, “Te
quiero Paula”, ¿Qué piensas Paula?, “La luz de Paula”, “Paula”, “Paula…”, al
leer, en algunos trozos de la lectura me sentí identificada con los personajes,
en ocasiones con Isabel y en otras con Paula. El libro contenía una carta muy
larga de madre a hija concediendo los secretos y consejos mejor guardados en un
monologo de mujer a mujer.
En algún momento de la lectura vi que Paula,
mi Paula, huyó cuando yo huí de algunos mal humores de personas presentes y problemas
de adultos que aún adulta no he logrado comprender, esos mismos que estorbaban
en mi proceso de concentración para poder leer, fue inevitable no asimilar los
personajes de una Paula con la otra, y entendí casi como señal que de ese libro
debía quedar algún recuerdo significativo para Paula en honor a Paula la del
libro, entonces hice un pequeño regalo que hubiera deseado para mí a la edad de
Paula, le regalé casi un kit de cosas con algún significado especial que
contenía: un diario como lo llamé cuando me lo regalé hace muchos años, a modo
de “libro para escribir la vida” como lo llamó Isabel Allende cuando de pequeña
lo recibió por su tío y cimentó sus inicios como escritora, también contenía
una linterna, como la que tuvo Isabel Allende para leer dentro de las sábanas a
manera de escondite, mi separador de hojas preferido, que casualmente tiene una
figura de una niña leyendo, un libro de Jairo Aníbal Niño y un par de lápices.
Espero que seas tan feliz Paula, así como yo
lo fui escribiendo tantas cosas repletas de errores de ortografía y trazos
inseguros que incrementaron mi gusto por la lectura y por la escritura que hoy
decidí heredarte.
A ti Isabel Allende, gracias por alimentar
mis tardes con risas y llantos de historias mágicas que casi pude oírlas de tus
propios labios, me sentí tu hija con cada una de las palabras que pronunciabas
y sentí con alegrías y pesares tu vida y la vida de Paula que me llevaron a inspirarme
como se inspiró Marta Gómez cuando compuso “Paula Ausente”
lunes, 15 de julio de 2013
RESEÑA DE UN ADIOS
-Leyó
“Hola
Con la fina paciencia que atendiste mis recuerdos de la fama
insana de la mundaneidad, con la misma atención que escuchaste mi risa en esos
momentos que mi corazón latía de alegría sin preocupación alguna, hoy te pido
que leas mis palabras –si es posible– estando sentado, es muy serio lo que
vengo a decirte, la canción ha terminado si sabes a lo que me refiero y es probable
que yo esté muy lejos mientras tú estas concentrado leyendo esto.
Ojalá recuerdes la montaña empinada a la que quería trepar,
allí mismo debo encontrarme (espero…) con mi vestido verde pálido que combina
con las cenizas haciendo honor al momento, y siendo la última prenda que usaré en este lugar, con una flor rosa, una pluma
que no supe donde botar y un papel en el cual no he encontrado nada que
escribir, no hay nada que expresar en estos momentos cuando el niño insaciable fue
encerrado y poco a poco y hoy está de luto, un olor a menta fresca en el aire puede
ejemplificarte mi escenario eso que hace que mi cabello vuele libre sin
reconocer lo que pasa.”
-Dejo de leer y corrió
…
- Leyó corriendo…
“Un escalofrío quiere confundirme por momentos,
interrumpiendo la ceremonia, ¿Qué no quiere que sea joven para siempre? He
encontrado el elixir de la vida eterna y es la misma muerte, esa resignada que
se lleva a todo el mundo y yo le agilicé el trámite al fin y al cabo ya me reí,
ya lloré, ya bailé, ya creí, ya hice aparentemente todo…”
Tropezó…
Se detuvo, leyó…
“No me queda más que desearte que me recuerdes… Con cariño y
aprecio infinito
La típica firma amarilla”
Lloró
Saltó...
Nada más que agregar decía la cinta del forense
martes, 18 de junio de 2013
DE AMOR YO NO SÉ NADA
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA COCINA, porque aprendí a
disfrutar de tus dulces y tus amargos para combinarlos en un juego gastronómico
y que den la mezcla de plato perfecta.
De amor yo no sé nada, LO MÍO SON LAS MATEMÁTICAS, porque
aprendí a sumar tus sonrisas y restar tus dudas en la multiplicación mis
pensamientos por ti cuando fracciono el mundo de la realidad con el de las
ideas.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA BIOLOGÍA, porque como
ignorar las mariposas en mi estómago y las sensaciones de dopamina repentinas
que produces en mí.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA FÍSICA, porque la materia
deja de ser sólo materia, y la cinemática, tan dinámica, pudo conservar la
relatividad especial y general que para mí, te caracteriza en un contexto de
variables como espacio y tiempo determinados.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA ARQUITECTURA, porque no
pude encontrar más formas de diseñar y construir futuros contigo.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA ECONOMÍA, porque mi
sentimiento siempre tiene tasa positiva y la oferta de tu parte puede
incrementar indefinidamente, ya que he creado una demanda de ti que no cesa, te
convertí en mi óptimo de Pareto.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA QUÍMICA, porque entre
bases y ácidos se realiza la mezcla que alborota la reacción balanceando la
ecuación neutralizada.
De amor yo no sé nada, LO MÍO SON LAS FINANZAS, porque la
tasa de interés capitaliza la inversión de forma permanente, amortizando mis
desilusiones en cuota fija y teniendo
siempre capital extra en un saldo en verde.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA MÚSICA, porque las notas
no alcanzaron para continuar tantas melodías en “a piacere” sin seguir el tempo
definido en un canon que repite altos y bajos de una canción que cuenta mi
historia con sonidos coordinados.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA GEOGRAFÍA, porque aunque tú no seas semejante a la superficie terrestre, navegar por ti como fiel aventurera y turista aficionada me lleva a disfrutar paisajes increíbles en compañía de tu historia.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA GUERRA, porque entre
tantos bandos, la decidida que no te quiere perder sigue batallando creando
muchas bajas en los otros frentes.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA CONTABILIDAD, porque en
el registro de transacciones el balance general se balancea por un activo cargado de disponible, unos pasivos
invertidos en ti y un patrimonio que poco escatima reservas contigo.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA FILOSOFÍA, porque cada
gesto y acción tuya es analizada por la mayéutica en un intento de llegar a la
verdad “racionalmente”, procurando que la Res Cogitans se convierta en la Res
Extensa de Descartes.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA ASTRONOMÍA, porque es
tan fácil transportarme mentalmente a Júpiter, observando diferentes galaxias y
material interestelar que parece que danzara en un compás incomprensible de
cuerpos celestes.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES EL MERCADEO, porque mi sentimiento hacia ti contrapone la figura del ciclo de vida decreciente, del desgaste y caducidad y elimina la obsolescencia programada.
De amor yo no sé nada, LO MÍO ES LA CIENCIA, porque como no aprender tantos campos contigo, que conformas parte de mi mundo y de mi diario vivir en la travesía por el conocimiento y el estudio de la realidad desde todas sus perspectivas.
domingo, 12 de mayo de 2013
DESNUDARSE
Eran como las 7:18 pm., el cielo apenas empezaba a inundarse de
estrellas, ellos estaban solos, se tenían el uno al otro y bajo poca luz
decidieron brindar al otro, algo que a la gente no tan allegada le era
imposible dar. Él dejo de lado su
portafolio junto con su chaqueta y sus guantes térmicos Ella le siguió dejando
de lado su bolso y su abrigo largo mientras decidió deshacerse temporalmente de
algunas pulseras, un par de pendientes, dos anillos y un collar que la habían
adornado por todo el día, Él continuó con la corbata, Ella con los zapatos
altos e incómodos, dos copas acompañaron la velada mientras Él desabrochaba un
poco su camisa y Ella soltaba su peinado.
Con algunos nervios se sentaron frente a frente en el piso entapetado, y
una conversación irrumpió aquél enigmático momento. Iniciaron con preguntas
rutinarias, mientras poco a poco apagaban cada vez más luces para terminar al
fin con sólo 2 lámparas.
La conversación abandonó lo usual y fue ella quien tomó la iniciativa conduciendo
al hasta entonces desconocido, en canoa hasta la rivera de sus sueños donde
iniciaba una gran ciudad, pero en realidad era la unión de dos ciudades, no se
le permite a alguien ingresar a una ciudad si dar apertura amplia a la suya
también, poco a poco ella le mostró indiscretamente el camino de su vida,
cruzaron por las nubes con formas muy claras de sus fantasías, atravesaron sus
complejos como rocas en el piso, llegaron al castillo de sus miedos, se
internaron en la selva de sus pensamientos –donde la naturalidad no permitía
reglas ni condiciones para pensar– y llegaron a una especie de edificio con
dependencias a su alrededor, en el primer piso estaba un salón donde se
presentaba una galería, la galería de sus logros con bastantes trofeos de
diversidad de tamaños donde se escuchaba esa música de alto volumen, suave,
mágica, sublime y de calidad, en el segundo piso se encontraba un manicomio,
ese que permite en ese momento eran las 10:00p.m., en el mundo real…
Poco a poco, a él también le llegó su turno, él mostró sus penas y desilusiones
en un mar en donde van las lágrimas que derramaron, la paseo por la oficina con
sus proyectos en donde no cabían más carpetas, posteriormente, llegaron a la biblioteca
de sus conocimientos donde además de libros, había mucha gente discutiendo y
comentando, al caminar encontraron una torre no muy alta con una brújula que parecía dañada, a diferencia
de todas las brújulas que danzan al son de sus agujas titilantes sin freno
alguno, esta permanecía quieta, le indicaba el camino que debía seguir, para
ese entonces en el mundo real eran las 12:30a.m., y ya estaban recostados en el
piso, pasaron por un amplio campo con muchos hoyos en el piso y tierra recién excavada
donde se encontraban aquellas cosas que el “decidió enterrar” luego llegaron a
un castillo con fachadas espléndidas de una época no contemporánea y al entrar
llegaron al salón adornado con un monumento en el medio rodeado por una cinta
de “no pase”, esa era su espiritualidad, a la vista de todo el mundo sin estar
abierta al público.
Poco a poco, los dos volvieron al mundo real siendo las 3:00a.m, el
último lugar ocupó mucho tiempo, y por fin lograron conciliar el sueño,
abrazados y después de un tierno beso, sin mucha “acción” porque así se desnuda
una persona, “se llega al alma primero que al cuerpo” para que después de abrir
esa puerta lo demás fluya porque ya se es consciente de que se está con una persona real con emociones,
sentimientos, logros y sueños, esa persona en la que se puede elegir en qué
parte de la ciudad quedarse si en las nubes de las fantasías, en la selva de
pensamientos, e incluso en la galería de sus logros, o tener su nombre y firma en las carpetas de proyectos
compartidos y poder alinear las brújulas en un mismo norte, o permanecer en
hoyos enterrados al lado de tierra recién excavada.
¿Y tú dónde quieres estar y
a quién permites entrar a tu ciudad?
EN EL LUGAR EQUIVOCADO
Estaba yo con mi camisa de logo gigante, del color de la pureza, un
blanco impecable que parecía brillar por sí sólo, estaba con un peinado no muy
complejo, un maquillaje sencillo y una felicidad modesta. Estaba yo procurando
ser luz de vida, promotora de mis creencias y defensora de los derechos que
creo fundamentales.
Una joven interpretando realidades, una novata siguiendo instintos, pero
ante todo una mujer, una mujer que aprecia la vida, arriesgada a ser visible
ante todo el mundo, criticada por sus ideas, apoyada por muy pocos, procurando
escudar a los que no tienen voz y escuchando ese grito silencioso que se oye en
un esfuerzo débil por preservar la existencia en medio de la confusión.
En el momento máximo de distracción se me acercó él, era un hombre de
tez morena, de altura media, de unos 36 - 40 años y vestía una camisa azul,
aquél hombre transitaba por la calle y al parecer le disgustó bastante mi
causa, tanto como para aproximarse a cuestionar mis creencias, lo suficiente
para intentar desestabilizar mi humor con las palabras que pronunció
pretenciosas y denigrantes, procurando convencerme de su opinión –totalmente
contraria a la mía, por cierto– cuestionando mi aparente “ignorancia” por ser
tan joven, e involucrando problemas que
desde luego mi causa “no resolvería” mientras tanto pronunciaba las siguientes
palabras
“Acaso no es consciente de la sobrepoblación” “Ya no hay trabajo para
nadie” “La religión no ha logrado solucionar esos detalles” y dudando de mis principios
insinuó que si no me había pasado a mí
TODAVÍA, era cuestión de tiempo y no de una creencia firme… porque según él la
solución era el asesinato en vez de la educación, SÍ, AQUEL HOMBRE ERA UN
ABORTISTA, y yo simplemente una indignada amante de la vida que no acepta el
aborto en ninguna circunstancia y que escucho con lágrimas en los ojos ese
grito silencioso que día a día emiten muchos niños en el mundo.
¡DÍ SÍ A LA VIDA, NO AL ABORTO!
¿Que a qué me refiero? El siguiente video lo explica todo
http://www.youtube.com/watch?v=RnbiF6vYw9c
domingo, 17 de febrero de 2013
LA NACIÓN QUE PERECIÓ
Bajo la cortina de humo del recuerdo se esconde la batalla vencida de románticos y/o soñadores que luchaban por el verdadero amor, ese tan sincero como el de una madre a su hijo, y tan intenso como el de dos enamorados, creían aunque no lo veían, y era tanta la fé, que seguían siguiendo a la luna y adulando los ocasos pálidos que oscurecían sin remedio.
¿Y el vencedor? Dominó el hastío, ganó la pasión y las cosas pasajeras, esas del elixir que dura menos que un parpadeo y que desborda la falsa sensación de eternidad ¿Y que el amor eterno no existe? Sí existe, es una decisión, la elección de vida de muchas personas, la utopía de otras, y paraíso irracional desenfrenado de algunos racionales. Y qué hay detrás de un “Ya no te quiero” o “Ya no siento lo mismo” y ¿Dónde quedó la sensación de vuelo, de tocar el cielo, de la eternidad, los sueños compartidos, la sensación de plenitud y complemento con la otra persona? , ¿Dónde quedaron las mariposas de colores brillantes en el estómago o los deseos a las estrellas fugaces o el puente que unía dos almas y que era “indestructible”? ¿Y las frases que terminaban en “el resto de mi vida”? Y aquí… ¿Quién es el héroe y quién el villano?
Nadie hace el papel de héroe ni de villano, sólo son personas cambiando de horizonte sin ninguna razón coherente naufragando en las situaciones, enfrentándose al riesgo, esfumando la esperanza, dando lugar al desconsuelo, aferrándose al olvido, rompiendo en pedazos los momentos, botando a la basura los poemas pero… y entonces ¿aquellos del bando vencedor alguna vez estuvieron en el de los enamorados? Casi la mayoría… aunque no todos, unos se unieron por solo miedo, por experiencias ajenas o por falta de amor, otros por una desilusión que los hizo perecer de la idea de continuar con la esperanza.
Y ¿Qué pasará con los perdedores? Tal vez se cambien de bando si su fé o su expectativa no alcanzan, o tal vez sigan luchando por una razón que todavía no entienden, o tal vez mueran de amor dando su vida a la eterna batalla de sentimientos encontrados que van y vienen por estaciones entre la primavera y el invierno que esconde los recuerdos como lo hace un calmante con algún dolor –de forma temporal– Pero así como el bando vencedor se alimenta de los que desertan del amor y deciden ir contra él, el bando perdedor tiene cada vez más integrantes tomando como insumos a los inexpertos en el tema, con muy poco recorrido en la vida y que hasta ahora no han sufrido lo suficiente para dejar de creer, nacieron con amor, sin rencor, sin odio, sin pasado, sin lamentaciones y combatirán con sus espadas y sus escudos hasta que decidan cambiarse de frente.
Y Tú ¿a qué clan perteneces?. ¿Crees en el amor o haces parte de los escépticos?
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