domingo, 28 de diciembre de 2014
Fr&Fr
Porque solo así logro estar contigo,
en la solemnidad, colapsada en el tiempo, en la inmortalidad, en lo diferente,
en lo que se aparta del mundo, de los cánones, de los paraísos terrenales y la decadencia
de la creación por su condición inherente de mundaneidad insustancial (casi
redundantes estas últimas dos palabras).
Porque así son los amores prodigiosos,
no los que se abandonan en la rutina, y perecen en el devenir del mundo, en el
sistema que nos enseñó a qué hora debemos dar nuestros primeros pasos, a qué
edad corresponde casarse, graduarse, jubilarse, cómo descubrir el amor auténtico
en su visión errada de autenticidad, qué profesiones son convenientes de elegir,
así, como si tuviera el pleno entendimiento. Las leyes hechas por hombres nos instruyeron
cómo vivir sin vivir en un procedimiento rígido y preciso que integra hasta la
edad en la cual se debe hacer antesala a la muerte.
El amor no es para mortales, quizá es solo
para Dios, porque el amor es infinito, inmortal, perpetuo, sin finales y el ser
humano nace con restricciones, sucumbe en algún momento, no ostenta el
entendimiento universal, no tiene la verdad absoluta, no es capaz de amar sin
condiciones o restricciones. La única forma de amar realmente en cercanía a
Dios es apartándose del mundo, de sus incoherencias, de los caprichos irracionales,
de los afectos con libreto, que caen en la automaticidad y perecen en la
cobardía y el pavor de sus protagonistas.
El enajenado soplo que se encontraba
en el mundo, y se apartó de él, al correr en dirección al amor en un poder
sugestivo supone una libertad impregnada de riesgo, porque de alguna forma el
libreto del mundo tiene la fachada de funcionar, sin hacerlo realmente, pero la
emancipación es satisfactoria, tiene mejores homenajes y persiste por más
tiempo.
Los seres humanos han lapidado el
amor desde su concepción en su mundaneidad silenciosa y encandilada, sólo los
valerosos que no consiguen mentirse con el mundo desde la niñez, logran
desistir a ese remedo de vida traspasando la incertidumbre y consiguiendo la
trascendentalidad, que no es más que el reconocimiento de los individuos en lo
que realmente son, en lo que no se ve a simple vista y la extinción de los
términos de la condición humana por medio de un discernimiento poderoso que
ignora esas atenciones del mundo y consigue creer en lo que va mas allá, hasta
apropiarse de ello, hacerlo suyo e involucrarlo en su naturaleza.
Después de encontrar la
trascendentalidad, no hay alma carente de mundo que ambicione retornar a él que
desde ese momento parece solo sombras y cualquier mensaje que transite del
mundo a la trascendentalidad se asemeja a un mensaje cifrado e incomprensible,
donde se sigue discutiendo de posesividad, celos, fidelidad, en fin…
conversaciones que en la trascendentalidad no existen, este amor no busca
poseer, ni planificar, busca acontecer y complementarse en lo que no necesita
complemento, es independiente en sí mismo pero ha buscado complementarse por
decisión consciente sin necesidad insensata manteniendo su identidad intacta
No sé por qué te escribo esto, si
sé que no es desconocido para ti, solo pretendo que sepas que contigo ya no
tengo sospecha, ya no hay necesidad de regresar a la superficie, eres una
certeza irrefutable de la cual no espero reciprocidad, la reciprocidad es
conformista y sumisa, gracias por dejarme ser, en un amor que no suplica que
renuncie a mí y eso es todo lo que preciso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Contador de visitas
About Me
Insignia de Facebook
Seguidores
Blog Archive
Con la tecnología de Blogger.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Estas invitado a comentar...Comenta! :)